viernes, 8 de mayo de 2026

UN DIA DE MUCHOS PARA LEER

 El pasado 23 de abril fue el DIA DEL LIBRO. se celebra ese día por una coincidencia histórica literaria mundial; en 1616 murieron tres gandes escritores: "Miguel de Cervantes, Willian Shakespeare, Inca Garcilaso de la Vega";  aunque en realidad no fallecieron el mismo día, se unificó simbólicamente como homenaje a la literatura universal. 





Durante la semana tuvimos diferentes actividades, en estimulación cognitiva compartimos nuestro libro favorito y también creamos una historia a partir de palabras que escribíamos aleatoriamente. Nos reímos un montón y salió la siguiente historia:



"Soñaba que volaba una bolboreta y de repente su corazón comenzó a latir con más fuerza, como un Xiareiro de la vida seguía su camino. Consiguiendo una palabra ajena a mi recuerdo encontré el principio de una historia. Todos tenían una sonrisa en la boca porque este cuento es cosa de locos. Hasta que aumentó mi rango de respeto y de identidad. En esta confusión de palabras y símbolos en mi mente surfeaba un enorme escalopín, el cual ocultó el atardecer. La amistad surgió como un día nuevo. La esperanza surgió de repente ante este gran amanecer. ¡Menudo pájaro el que escribió este cuento!.


El propio día del libro, aprovechamos para crear un mural exponiendo nuestros libros favoritos y dando la oportunidad de compartir algunas recomendaciones. Y de las más votadas seleccionar alguno para incorporar a nuestra biblioteca de Piñor.

                                         


Luego nos fuimos al jardín donde nos recitaron unos fragmentos de "Sueños de Libertad" y "Ana no". Continuamos leyendo unas ediciones muy bonitas de "El Principito" aprovechando que en la biblioteca Nos tienen una exposición sobre este libro durante este mes. Finalmente nos tomamos un zumo y compartimos un momento muy agradable en el jardín, el día nos acompañaba.







También en el grupo de Buenos días, crearon un relato muy especial:

"Cuando se despertó el dinosaurio todavía estaba allí. Y se dio cuenta de que era fruto de su mente, que le había jugado una mala pasada porque el dinosaurio era parte de su infancia. Recordaba un juguete que le habían regalado.

Cuando quiso salir de casa cayó de un hoyo el cual eras una pisada grandísima. Aunque era fruto de su mente, parecía muy real. Le había pedido mil y una veces que desapareciera, pero nunca lo hizo; por algo será. Porque los pensamientos son dirigidos conscientemente, buenos o malos salen de nuestras cabezas, como martillazos. Eso es lo que le contaron cuando pidió ayuda psiquiátrica.

Entonces decidió llamar a su amigo el doctor Casillas, el cual muy amablemente le invitó a acudir a su centro de trabajo situado en una colina. Y el doctor le dijo " sí, es cierto. Los dinosaurios existen".

Ella le pidió una prueba y le enseñó un huevo a punto de eclosionar. Estupefacto, vio como una uña salía del huevo y todo su pasado de volvió presente.

Inicialmente se asustó, pero empezó a ver que era bonito lo que salía de ese huevo y comenzó a comprender que podía soportarlo (risas).

El doctor le pidió amablemente que le pusiera nombre a ese ser; el dinosaurio blanco como signo de bondad. Y lo llamó Fénix porque resurgía de sus cenizas al igual que el resurgía de sus achaques de salud mental.

Desde la colina levantó su mirada y vislumbró que también había un futuro. Abrumado por todo ello, se dirigió seriamente al doctor y le preguntó ¿por que la gente niega que existen?

Y el dinosaurio se preguntó "¿quien soy?".


Y a leer! "Más libros, más libres" 



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